Viernes histórico Vol.4

01a[4]

Buenas.

Planteándome si seguir con curiosidades o con pedacitos de historia videojueguil, recordé un video musical que más tarde cataréis, lo cual me llevó a la redacción del siguiente post.

Vamos a hablar de uno de los juegos más horribles, sino el más horrible de la historia de la humanidad.

¡El juego de E.T El extraterrestre!

Es un videojuego que a mi no me pilló por edad, pero que casi todo el mundo que conozca un mínimo este arte sabrá lo suficiente. Aun así, no viene mal repasar la historia una vez más por si alguien aun no sabe de qué pasta estaba hecho este genial título.

Nos situamos en el verano de 1982, año en el que se podía acudir al cine a ver la película de Steven Spielberg E.T El Extraterrestre, todo un taquillazo de la época que afianzaba la labor del director, comenzando a tomar una relevancia suprema después de éxitos como por ejemplo Tiburón o las aventuras de Indiana Jones.

Por aquel entonces Atari tenía una trayectoria interesante en lo referente a videojuegos, aunque podemos decir que aun era una empresa joven. Los peces gordos de la compañía vieron en la película de Spielberg un filón realmente interesante (les funcionó con otras películas de Stevie) y no es de extrañar.

Una película que atraía a un amplio sector del público y que empezaba a ganar bastante pasta en lo referente a merchandising era una oportunidad que no se podía desaprovechar. Si la jugada de Atari estuviese bien estudiada y planearan un desarrollo consecuente con las circunstancias, seguramente E.T El Extraterrestre sería hoy en día uno de los videojuegos con mayores beneficios de la historia y algo digno de recordar. Pero eso no ocurrió.

El estreno de la película se produjo el 11 de Junio concretamente. En Julio (bastante temprano…) el presidente de Atari en aquel momento, Ray Kassar, impulsó la idea de la creación del videojuego de E.T. Muchos culpan a Kassar de ser el detonante de toda la historia, pero otros afirman que la presión de la Warner a Atari resultó ser lo peor de todo, ya que esta quería por encima de todo que el videojuego saliese a la luz, en vista de los beneficios que obtendrían.

Fuese de quien fuese la culpa, el caso es que Atari contactó con Spielberg para negociar los derechos de nuestro verde amigo. El director norteamericano aceptó la oferta, y en un principio puede resultar normal o asequible el presupuesto establecido para el desarrollo del título: 20 Millones de dólares. Pero figuraros, 20 millones de dólares en la época para desarrollar un videojuego era un presupuesto inimaginable y que desbordaba cualquier otra producción similar.

Para que os hagáis una idea, el presupuesto de Killzone 2 fue de 40 millones de dólares. Eso hoy en día, ahora poneros en 1982. Una locura. O una burrada.

Dado ese presupuesto, el público empezó a realizar cábalas sobre la calidad del título. Tanto dinero hacía que la gente soñase con un videojuego impresionante.

Como os decía, Atari hizo sus primeros contactos en Julio. ¿Cuál sería el problema? Que el videojuego tenía que estar en las estanterías en Navidad. El tiempo de desarrollo mínimo estimado en la época era de seis meses para realizar todos los trámites hasta que el título estuviese en una tienda. Sin embargo las presiones de Atari para alargar el ciclo de desarrollo no llegaron a buen puerto, ya que Warner había prometido personalmente a Spielberg que el plazo de entrega sería el día 1 de Septiembre, a fin de tener todo preparado para la campaña navideña.

Imagino que todo aquello sería mentira, quizá Spielberg no tenía inconveniente en retrasar unos meses el juego. O quizá Atari podría vender “vales” por cartucho y después distribuirlos, tal y como se hizo con el merchandising de Star Wars en Navidades igualmente. El caso es que no hubo prórroga para la compañía.

En un inicio, se aconsejó a Atari que produjese cinco millones de copias del videojuego original. La empresa desaprobó por completo la maniobra, pero nuevamente hubo presiones. Un alto porcentaje del presupuesto estaría dedicado a la promoción y el marketing, la película había sido un éxito y la popularidad de Spielberg estaba en alza.

Atari no estaba convencida de la producción, ya que por lo común, sus juegos contaban con un lanzamiento test y posteriormente fijaban las copias a realizar. Sin embargo la comedura de coco por parte de la Warner funcionó y Atari autorizó las cinco millones de copias, contando con que se habían vendido diez millones de consolas Atari 2600, plataforma a la que estaba dirigido el cartucho.

Visto así, parecía una locura. Uno de cada dos poseedores de una Atari 2600 debería comprar el videojuego de E.T. Pero las previsiones estipularon que el título sería tan irresistible y famoso, que incitaría a la compra de la consola misma, tan solo por poder jugar a E.T El Extraterrestre. Eso se llama planificación.

Con todo este tinglado, la mayoría de currantes de Atari le hicieron ascos al desarrollo y a la programación del juego, esquivando encargarse de tal marrón.

Howard Scott, quien se había encargado de la producción de otras adaptaciones cinematográficas al campo electrónico (como En Busca del Arca Perdida, también de Spielberg) fue finalmente el encargado de la programación.

Se armó de valor, ya que contaría con cinco semanas o menos para realizar todo el trabajo. También se armó de avaricia, puesto que cobraría un señor sueldo ante una producción ciertamente bastante corta. Aun así, el juego se terminó en la fecha prevista y en breves las televisiones se inundarían de publicidad, intentando convencer al mayor número de personas para que comprasen el cartucho.

Mucha gente picó, dada la magnitud y el interés que muchos jugadores presentaban por el filme de Spielberg. En un principio, Atari logró distribuir un millón de copias de E.T El Extraterrestre.

Pero poco tiempo transcurrió hasta que el videojuego obtuvo la fama que le correspondía.

En el título en sí controlábamos a E.T, que debía reunir todas las piezas del teléfono, a fin de volver a casa. Para un videojuego de la época quizá fuera suficiente, ya que existían argumentos mucho más débiles. Pero es que la mecánica así como el control eran igual de malos. Una serie de pantallas con una especie de obstáculos irrisorios, unos gráficos desangelados y deprimentes hacían que el juego no destacase en absolutamente nada. Y aun por encima era extremadamente difícil.

Atari había vendido una quinta parte de la producción, pero cuatro millones de copias del videojuego aun surcaban el mercado y la mayoría de ellas fueron devueltas a la empresa, debido al stock generado en comercios y tiendas. Atari se encontró con los almacenes a rebosar de cartuchos que nadie quería, toda una producción que ahora solo servía para ocupar espacio y generar gastos de almacenaje.

Ante tal problema surgió quizá la popular leyenda de que la compañía optó por desplazar hasta Nuevo México cientos de camiones, transportando las copias no vendidas del juego hasta un desierto. Allí realizó excavaciones y volcó todos los cartuchos acumulados, para enterrarlos finalmente.

Nadie ha confirmado nunca el mito, pero tampoco nadie ha comprobado que no sea cierto. El caso es que mucha gente acudió hasta Nuevo México, ya que con el tiempo el juego alcanzó la categoría de pieza de museo, pero nunca se llegó a encontrar un yacimiento de cartuchos ni nada parecido. Otros dicen que Atari se encargó de triturar toda la mercancía y además taparla con cemento. Una leyenda inquietante sin duda.

El caso es que E.T El Extraterrestre fue uno de los mayores fiascos económicos en el sector de los videojuegos, uno de los principales motivos del crack que sufrió este negocio a principios de los ochenta y para mucha gente, el peor juego jamás creado.

Para finalizar, conseguí recopilar en la red de redes algunas declaraciones de Howard Scott, el programador de tal abominación.

Preguntado por si las críticas al título le habían molestado alguna vez, sorprendentemente respondió que se sentía halagado, ya que 25 años después de la creación del juego, la gente seguía hablando de él aunque fuese para mal. Además, se considera afortunado de abarcar un registro tan amplio, afirmando que Yars Revenge (1981) uno de los títulos que él mismo creó para la Atari 2600, es para muchos uno de los mejores juegos de la historia.

Un amplio sector del público y de la crítica destacó que el resultado final del juego denotaba que la visión inicial del programador no se había plasmado en absoluto. Se dice que Howard Scott tenía una idea mucho más amplia y compleja del juego. Sin embargo él mismo reconoce que el desarrollo resultó incluso mejor de lo que esperaba, pero que con cinco semanas de plazo, poco se podía hacer.

Ante la duda del entrevistador sobre si sabía algo del mito de las copias enterradas, Scott dejó claro que conocía la leyenda pero que era mentira. Para ello argumentó que Atari no tomaría una solución tan inútil, ya que en vez de contratar toda una maquinaria, un transporte y pagar todas las obras para enterrar los cartuchos, lo que podría hacer sería reutilizar los materiales aprovechables de los mismos y así obtener algún beneficio en vez de seguir perdiendo dinero. Añade que tampoco se ha encontrado ninguna evidencia física de la existencia del yacimiento o siquiera se conoce a nadie que haya obtenido un cartucho a base de pico y pala.

En fin, una gran historia. Al comienzo del post os hablaba de un videoclip, así que os dejo con él. A mi sinceramente me encanta.

Nos vemos.

Anuncios

4 Responses to Viernes histórico Vol.4

  1. John Wheel dice:

    Me acuerdo de cuando intrigado por cómo era el juego me puse a buscar vídeos y pensé “Si verlo es así de horrible prefiero no saber como será jugarlo”. Cuentan que el presidente de Atari directamente lloró al verlo. Al menos es una anécdota divertida de la historia de los videojuegos.

    Y ese videoclip es la leche.

  2. Draug dice:

    Si es que el E.T. era un juego HORRIBLE. El control era pésimo, no había manera de entenderse con el mando y que las cosas salieran bien. Ciertamente, consiguió la fama que se merecía y el fiasco en que se convirtió.

    Lo de las copias enterradas ha sido una de las leyendas más conocidas del mundo videojueguil, y el videoclip lo vi hace un tiempo y sigue pareciéndome brutal de lo bueno que es.

  3. Hoskar dice:

    Lo del desierto tiene que ser un bulo, lo lógico sería reciclar los cartuchos. No sé si se podrían regrabar directamente, y en caso contrario, por lo menos sí recuperar toda la circuitería.

    Pero en serio… se puede necesitar un equipo para programar juegos así? Vamos, yo tenía la Atari, y cualquiera de esos juegos los habría podido programar alguien sólo y en poco tiempo…

  4. Trent dice:

    Habrá que jugarle xD

    Interesante historia y leyenda. Y buen videoclip.

    Saludos!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: