Sábado Iracundo Vol. 34

junio 26, 2010

¡Hola a todos! Bienvenidos a otro Sábado Iracundo.

¿Sabéis qué me quema de verdad? Los sistemas anticopia en los ordenadores. No hay nada peor.

Desde hace décadas las compañías han buscado métodos para evitar la piratería. En el principio de los tiempos, debíamos buscar claves en los manuales para poder jugar. Más tarde, llegaron los números de serie, que había que introducir en la instalación. Pero visto que estos métodos eran fácilmente salvables, llegaron los misteriosos sistemas como SecuROM.

Hablando claro, SecuROM es el mal, y sus semejantes, abusones espantosos de dientes afilados y métodos destructivos. Da igual que nuestro título sea original, si estos sistemas anticopia detectan cualquier cosa “incriminante” en nuestro ordenador, no nos dejarán jugar al videojuego que hemos comprado. ¿Tienes activado Daemon Tools? Obviamente eres un delincuente, acceso denegado. ¿Tienes una grabadora en tu ordenador? Ya se ocupa el anticopia de turno de que no grabes más.

Al final, lo mejor es descargarse un crack que se salte esos sistemas tan dañinos, lo cual es irónico, porque, ¿Qué clase de sistema para evitar la copia es ese que nos incita a modificar el código del videojuego, como piratas de segunda?

Mi conclusión, los sistemas anticopia asesinos pueden irse a arder en el infierno. Luego dicen que en PC sólo juegan cuatro gatos…


Sábado Iracundo Vol. 33

junio 20, 2010

Aaah, MGS 3, la secuencia cinematográfica con partes jugables más entrañable del negocio del videojuego…

Este posteo de hoy va dedicado a un tipo que sabe mucho de apretar las tuercas al jugador, un tipo de voz calmada, tácticas misteriosas y barba blanca: The End.

Para quien no conozca la historia de MGS 3, nuestro protagonista, Snake, tiene que derrotar a un comando de jubiletas psicópatas, rescatar a un científico loco y recuperar una cabeza nuclear, todo en un tiempo récord, para evitar que la guerra fría se ponga calentita.

Uno de los jubiletas en cuestión es The End, un anciano centenario con unas habilidades de francotirador supremas. El concepto de este jefe de nivel es interesante, frustrante y muuuuy lento. Básicamente, tenemos que rastrear a nuestro viejuno rival por las distintas áreas de un bosque, sin ser detectados en el proceso. Si The End nos detecta, podéis dar por hecho que nos pegará un tiro en la frente con su Mossin Nagant cargado de dardos tranquilizantes, si zurramos muchas veces al vejete (en serio, ¿pegar a viejos? Snake, qué burro que eres) este soltará una  granada flashbang que le dará tiempo a escapar, si le disparamos de lejos con nuestro rifle, huirá a otra zona.

Es un combate lento, en el que hay que ser sigiloso, cuidadoso, pero que a su vez permite distintas tácticas. Y prometido, palabrita, que al tercer disparo en la frente estarás horriblemente frustrado.

Eso es todo, disfrutad del mal tiempo, paz.


Sábado Iracundo Vol. 32

junio 12, 2010

Qué demo...

¡Sommer sabash, hostias!

Recientemente he tenido el placer de jugar al juego de los Cazafantasmas, un título que quizás no sea la repera, pero que hace las delicias de cualquier fan de los ectobiologistas favoritos del mundo del cine. En fin, el juego cuenta con las voces del reparto original, montones de referencias al universo de los Cazafantasmas, un argumento creíble que encaja con la saga y sobre todo, personas que se parecen a quienes se tienen que parecer. Pero, oh amigos, este es un caso entre un millón. Casi todas las celebridades convertidas al píxel se parecen a sus originales lo que un higo a una castaña, una castaña con cara de Max Payne, más o menos.

Bueno, no voy a elaborar una lista con las peores versiones digitales de personajes reales, que ya hay bastantes por internet, pero sí destacar algunos de los defectos más comunes y divertidos que se repiten en estas caras familiares poligonadas.

  • Cara cuero: El niño de Harry Potter o Toby Maguire pueden confirmarlo: esto de los videojuegos te deja la cara fatal. Hay muchos casos donde las jetas famosas en cuestión se ven como hinchadas, lisas y mofletudas. ¿Será alergia al boton de Start?
  • La mirada del tigre: Del tigre atontado, para ser más exactos. Tanto ojo rasgado, tanta mirada aviesa y bizqueo mosqueante… Esto casi seguro que es efecto del uso del HDR, imaginad que mirarais hacia donde mirarais tuvierais siempre el sol de frente.
  • Pelo Pantano Pro-V: A no ser que seas un cantante de J-Rock, tu pelo no va por mechones danzarines. Posible efecto de un susto.
  • Momia dentuda: Por alguna inexplicable razón, los dientes en estos juegos son increíblemente vistosos. Alguien debería avisar a estos personajes que mascar tanto chicle blanqueador no puede ser sano. ¿Efecto del chicle, tal vez? Debo investigar más adelante.

Bueno, más o menos eso es todo. Pasad un buen fin de semana, y evitad que se os peguen ciertos temas de ciertos juegos sobre cierto asesino con cierto sable láser.


Sábado Iracundo Vol. 31

junio 6, 2010

Sí, ya sé qué día es hoy, pero bienvenidos al Sábado Iracundo de todos modos.

“Lo han cambiado y ahora apesta”. Anda que no se oye esta frase ni nada. Ciertamente hay muchos casos en los que una secuela cambia cosas en la mecánica para que el título no sea un clon del anterior. Ciertamente, a veces una secuela cambia cosas en la mecánica que se mean en el espíritu de la saga.

Prince of Persia es un caso muy interesante en el que se ejemplifica esto: El título original es un clásico abrazable (o asesinable, dependiendo de cómo tengamos el día), pero su secuela, PoP 2: The Shadow And The Flame cambiaba, transportándonos a unas terrazas llenas de soldados que el príncipe despachaba.

Como cualquier fan de los taquiones sabe, la historia se repite. Años después Ubisoft nos trae PoP: Sands of Time. En mi humilde opinión, este juego hace bastante más honor al título original que la secuela que mencioné antes. Es curioso que la mecánica cambia: tenemos tres dimensiones, habilidad para controlar el tiempo y mucha más acción, demonios, incluso cambiamos de protagonista, pero el espíritu se mantiene: habilidad, filigranas, saltos al milímetro y trampas mortales.

Pero amigos, siempre tiene que haber un pero. El éxito de Prince of Persia genera una secuela, Warrior Within. Esto debería ser bueno, por supuesto, si no fuera porque a la gente responsable del asunto se les va la olla y centran toda la atención del juego en los combates y cambian la atmósfera de magia oriental a un tono más “oscuro y xxxtremo”.

Ahora, seré sincero, no he jugado ningún PoP posterior a estos que nombro, así que no entraré en los títulos siguientes, que pueden ser muy buenos o un horror. Tal vez vengan al caso, pero creo que con lo dicho explico un poco el tema que quería presentar.

Bueno, esta ha sido mi exposición. Por supuesto es sólo mi opinión, bastante subjetiva, los comentarios están abiertos a cualquier observación, matiz o discrepancia, como siempre. Un saludo, tened buena semana.


Sábado Iracundo Vol. 30

mayo 30, 2010

Bienvenidos a otro Sábado Iracundo (del cual su autor algún día asumirá que  se llama así porque sale en sábado). ¡Treinta entradas de lloriqueo y furia nerd! Cómo pasa el tiempo, madre mía.

Red Dead Redemption. Ay, ay, ay.

Todavía no he tenido el placer de jugar a Red Dead Redemption, el título que tantas expectativas ha causado en la comunidad gamer recientemente. Lo que sí he podido ver son los hilarantes e imperdonables bugs que tiene.

Bien es cierto que los bugs se arreglan y que no tienen por qué matar un título que suena tan bien como este, pero demontre, ¿Damas Burro? Que a lo mejor no es un bug, si no realmente parte del juego, no sé, igual en el Lejano Oeste era normal ver humanos copulando con burros y engendrando híbridos kafkianos, pero lo dudo.

Al menos son bugs graciosos y memorables, de esos que se recuerdan con nostalgia entre los jugadores y con vergüenza entre los programadores.

Ahora, vender un juego alabando su inmersión y luego tener unos bugs que matan la inmersión, eso es malo, malo, malo. Veamos algo irritante (Gracias a Druida) que pasa en Oblivion cuando matamos a alguien:

Y allá vamos. Muere la entrada por hoy. Missingno y los Lemmings de GTA os despiden con orgullo.


Sábado Iracundo Vol. 29

mayo 23, 2010

Hola de nuevo, amigos de las muletillas usadas en el jueves de reflexión.

Pasarse un videojuego al cien por cien no es moco de pavo, secretos bien escondidos, objetos que requieren gran habilidad para ser obtenidos… demonios, bien divertido es el reto. Pero, ¿A que fastidia cuando crees haber conseguido todo y te dejas un mísero secreto/objeto/enemigo y no puedes volver atrás?

Madre mía, cómo duele eso en el orgullo. Abe’s Odysee y Abe’s Exodus son el ejemplo más notable al respecto. Montones de zonas secretas, y si no las encuentras, en la mayoría de ocasiones no hay modo de darse la vuelta. Así que nada, a empezar otra vez para conseguir las bonificaciones especiales por completar el juego totalmente (si bien es cierto que no son bonus tan sabrosos).

Rayman es otro ejemplo, pero de un modo distinto. Aquí sí podemos volver a entrar en los niveles, pero hay que realizar todas y cada una de las etapas de este nivel. Imaginad que nos quedaba sólo un ítem para completar totalmente ese nivel y que estaba en en principio. Pues nada, a pasarse otras dos o tres fases, perder vidas y retorcerse espasmódicamente aporreando el teclado.

Y hoy en día las cosas se ponen más complicadas. El sistema de logros que tan de moda está, si bien a veces nos ofrece nuevos desafíos más allá de realizar la partida perfecta, otras cuantas veces nos meterá de lleno en los dos ejemplos anteriores, probocando más rabietas infantiles al jugador.

Pero vamos, es divertido buscar la partida perfecta, es un reto que nos impulsa a sacar jugo a ese plataformas que ya nos pasamos o a ese shooter que tienes más visto que el TeBeO.

Esto ha sido todo por hoy. Pasad un buen domingo y todo eso.


Sábado Iracundo Vol. 28

mayo 14, 2010

Disculpad este retraso imperdonable que me llevo, pero llevo unos días que no puedo casi ni pararme a escribir.

El veneno: defensa mortífera que la madre naturaleza otorga a unos cuantos animales o plantas, privilegiados por la evolución.

El veneno en los RPG: Patada escrotal que los diseñadores colocan para que gastemos nuestros antídotos y botiquines antes de un jefe final.

Llamémoslo veneno, llamémoslo catarro (si somos fans de Ness), llamémoslo x, esos estados de salud que nos drenan poco a poco son una tortura que provocan angustia y furia a partes casi iguales. Cuando estamos envenenados, el resultado puede variar de distintas formas:

– Usas una poción o una magia curativa. Sigues caminando tan contento.

– No tienes pociones o magias, intentas caminar a un hospital o tienda y lo logras.

– Las tiendas siempre pillan lejos y por supuesto ya no te quedan más pociones/maná. A empezar de nuevo.

– Eres Geodude y pasas del veneno.

Y ahora, con la sensación del deber cumplido, me despido. Disfrutad del domingo, watch out for snakes!