Jueves de reflexión Vol. 48

junio 24, 2010

Buenos días a todos, amantes del pollo frito.

El artículo de hoy va a ser algo especial, ya que vamos a reflexionar como todos los jueves, pero esta vez sobre el propio blog.

Después de un año de entreteneros (o no) con nuestros siempre interesantes (o no) artículos, nos encontramos ante nuestra primera crisis existencial.

Las numerosas deserciones que hemos sufrido a lo largo de este tiempo ha mermado drásticamente nuestras filas, haciendo que podamos actualizar tan sólo dos veces por semana (Sábado Iracundo y el que estáis leyendo ahora). Este hecho hace que nos replanteemos la estrategia de actualización, ya que parece que el “sistema de días” no da el resultado que esperábamos con tan poco personal.

Se ha hablado de actualizar cuando se pueda con artículos grandes, de meter noticias más escuetas pero también más numerosas, de introducir pequeñas tiras cómicas semanales, de colgar podcasts. Se ha hablado de tanto que nos hemos quedado en el mismo sitio.

Ahora viene la que estoy seguro que es la pregunta más importante que os he hecho en todo este año: ¿qué cambios os gustaría que sufriera este blog?

Cualquier idea será bien recibida y tomada en cuenta para el futuro de este humilde site.

Parafraseando a John Kennedy: “No te preguntes qué puede hacer GameOp por ti, pregúntate qué puedes hacer tú por GameOp.”

Wee need you!

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Martes Memorable Vol.1

septiembre 15, 2009

timesplitters

Si tú, lector, te estas preguntando porqué demonios GameOP está actualizando un Martes, has de saber que yo, Druida, empiezo una nueva sección. La sección tratará sobre aquellos juegos a los que merece la pena jugar, pequeñas joyas o majestuosos juegos, excentricidades y obras de arte, juegos que a uno le marcan. Y esta primera entrega se la voy a dedicar a uno de mis primeros FPS, un juego en cierto modo extraño en su género, de alta jugabilidad y muchas posiblidades. Caballeros, con más de 100 personajes y calzón azul:

TimeSplitters 3: Futuro Perfecto

TimeSplitters es una saga en la que proliferan las situaciones absurdas y una gran variedad de personajes, y en ella destaca como el máximo exponente la tercera entrega. ¿Por qué es mejor? Tomando como obvias las mejoras en jugabilidad, gráficos, etc, si contrastamos se puede dar uno cuenta de que la historia, o el modo historia si lo preferís, sigue unas pautas muy diferentes a la de el TimeSplitters 1 ó 2, con un guión denso que finaliza con la esta saga de videojuegos.

En TS2 juegas como Cortez, un soldado de un futuro devastado por una raza de origen desconocido, los TimeSplitters, que, con sus cristales temporales y sus máquinas del tiempo a juego, viajan al pasado para intentar desviar la historia a su favor. En cada nivel debes seguir 3 comodísimos pasos: salir de un portal temporal a dios sabe donde (y cuando) y liarse a tiros, buscar el cristal temporal mientras te lías a tiros y salir echando lechugas al portal temporal practicando el bello deporte de liarse a tiros mientras van apareciendo nuestros amigos los TimeSplitters. De esta forma logras robar los cristales temporales para poder viajar en el tiempo a placer y detener a los Time Splitters. En TS1 ni siquiera llega tan lejos el argumento, simplemente debes luchar con los TimeSplitters en sus intentos de cambiar la historia.
Sin embargo, en TimeSplitters 3 la historia tiene más sustancia. Estando de nuevo en la piel de Cortez, debes encontrar el origen de los cristales y los TimeSplitters rastreándoles a lo largo de la historia gracias a los cristales robados, encontrándote en el camino con carismáticos personajes que te irán ayudando, hasta descubrir un horrible secreto. Digamos que es mucho más lineal que en los anteriores y, además, contiene puntazos como poder encontrarte contigo mismo en el pasado y tener que salvarte el pellejo (es mejor no ser muy escépticos con el rollo de los viajes temporales a la hora de jugar, aviso) o la diversidad de lugares que visitas.

Pero TimeSplitters3 no acaba ahí; el juego tiene un montón de desbloqueables. Entre ellos cabe destacar el gigantesco número y la gran variedad de personajes, que van desde cuatro clases distintas de mono hasta lo que viene a ser una ballena de dibujos animados con un banco de peces de colores alrededor, de nombre Pececitos, todos con sus estadísticas. A esta gran fauna del juego añadidle un montón de armas y algún que otro vehículo. Y sumadle unos cuantos modos de juego totalmente personalizables como Juggernaut o Infección con un montón de mapas disponibles. ¿Qué te queda? pues que puedas estar jugando cómo un mono ninja que le dispara, en medio de un lago helado siberiano, a un engendro zombificado con un arma para fantasmas mientras Pececitos te lanza ladrillos a la cabeza. Vamos, yo no lo llamaría mi día a día cotidiano.

Otro de los grandes alicientes del juego, aparte de su modo historia y su versatilidad en modo multijugador, son las pruebas y desafíos. En estos retos puedes probar tu destreza en misiones tan peliagudas como curling con monos, matar a x marionetas calcetín gigantes en un límite de tiempo, acertarle a las sandías que transportan unos monos sobres sus cabezas, sin darle al mono aunque sea tentador, consiguiendo puntuaciones a contrarreloj o romper todos los cristales de un mapa a ladrillazo limpio. Y todas y cada una con trofeos de platino, oro, plata y bronce y con muchas cosas que desbloquear.

A luces claras este juego me parece una gigantesca locura de FPS, que cuenta con muchas posiblidades de juego, una banda sonora muy adecuada y hasta con un editor de mapas. Incluso se comenta que acabará saliendo una cuarta parte, pero según los desarrolladores tardará. Os recomiendo fervientemente, como jugador empedernido que soy, que lo probéis en una de sus tres plataformas, Game Cube, PS2 o Xbox y que juguéis a todos sus modos para sacarle el máximo partido a la experiencia.
En fin, espero que hayáis disfrutado leyéndome porque empieza a gustarme esto de escribir sobre videojuegos.

¡Hasta más ver!