Jueves de reflexión Vol. 47

junio 17, 2010

Saludos, amigos de los amigos.

¿Qué os ha parecido el E3 de este año?

A mi Microsoft me ha decepcionado bastante y se van a comer un mojón con el Kinect ese, Nintendo sigue marcando el camino a seguir con su Nintendo 3DS (lo que va a vender esto, madre mía) y Sony tira de su chupachups y sus exclusividades ahora en 3D.

Poquitas cosas se pueden reseñar en lo que ha sido uno de los E3 más sosos de los que recuerdo, pero tampoco quiero extenderme mucho ya que sé de buena mano que muy pronto nuestro amigo Mr. X (sí, sigue vivo) hará un artículo al respecto.

Y todos sabemos lo mucho que le gusta escribir a este señor.

¡Nos vemos la semana que viene!

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Nuevas tecnologías

marzo 19, 2010

Hoy me gustaría hablar un poco de las tecnologías que se avecinan. Han sido anunciadas hace ya meses, pero algunos siguen esperándolas como la revolución del ocio electrónico.

Natal, Move y otras chorradas.

La presentación oficial por parte de Sony del tema Move estuvo marcada claramente por demos cutres de minijuegos estúpidos. ¿Alguien esperaba otra cosa? Para muchos ha sido una decepción, otros claman que hay que seguir esperando y que todo es un prototipo y los juegos revolucionarios y flipantes llegarán a su hora.

Desde mi punto de vista Move será Wii 2. Un artefacto con el que los niños y los adultos con 10 minutos libres al día podrán divertirse un rato. Saldrán un par de juegos buenos y el resto serán pasto del público casual.

A esperas de lo que enseñe Natal, creo que no sería descabellado imaginar el futuro de estos periféricos. ¿Mi predicción? Tanto la apuesta de Microsoft como la de Sony quedarán en anécdotas que olvidaremos al cabo de unos meses. Supongo que la prensa les prestará una atención exquisita durante años, esperando que despierten todo su potencial inexistente.

Creo que serán un batacazo ¿Y en que me baso? Pues en que es tecnología obsoleta, arreglos de una baza que Nintendo ya explotó con su última consola de sobremesa. Si tengo que arriesgar, creo que en los próximos años habrá una migración importante de Wii a otras plataformas, debido a que el público se está empezando a cansar de tanto sensor de movimiento y tanto juego insulso que poco o nada aprovecha la capacidad de la consola.

Microsoft y Sony llegan tarde a recoger las migas que ha dejado Nintendo. Muchos pensarán que Natal o Move cambiarán la industria y el público enloquecerá con su salida, pero sin un catálogo que explote esa tecnología, será un completo fracaso.

Para pintar las cosas peor, el hype que se está generando es aplastante, teniendo en cuenta que faltan meses para la salida de cada uno. El chasco está prácticamente asegurado salga como salga el asunto.

Algunos que llegan tarde, pero otros que llegan muy temprano. Determinadas empresas y compañías empiezan a plantearse la idea de desarrollar y ofrecer las tan cacareadas 3D reales. Sea como sea, con gafas, sin gafas, con teles de mil quinientos mortadelos o mediante hipnosis, tengo que decir que se están adelantando.

Aun no estamos preparados para todo este asunto de las 3D, y no me preguntéis a que es debido. Supongo que por un tiempo seguiremos prefiriendo nuestro entretenimiento planito y bidimensional. Ese entorno futurista que nos quieren vender aun nos suena a chino y lo miramos desde la lejanía, desconfiados. Quizá estos últimos años la industria ha investigado en muchos aspectos, se han roto algunas barreras, hemos conocido nuevos formatos, nuevas formas de jugar… creo que de momento es suficiente.

¿Si tuviese que encuadrar las 3D reales en un espacio temporal? Supongo que en la próxima generación ya podremos dar el salto. Pero espero que sea bien tarde.

Saludos.


Heavy Rain

marzo 2, 2010

Heavy Rain.

Confieso que los primeros teasers que aparecieron del juego me parecieron una cosa muy extraña. Incluso llegué a pensar que aquello era un test de NVIDIA o ATI para que viésemos lo guapas que se veían sus animaciones faciales. Ouh Yeah.

Ahora en serio, eran raros. Lo primero que recuerdo de Heavy Rain fue la cara de Madison y lo mucho que la gente se enorgullecía de los gráficos a pesar de que lo único que se mostraba era una puñetera cara inexpresiva.

Poco a poco fuimos catando algunos tráilers, unos más interesantes que otros, con los que empezamos a hacernos una idea previa de lo que sería Heavy Rain. David Cage aparecía de vez en cuando soltando alguna lindeza y en más de una ocasión acertó aunque creo que le faltó meditar bien en donde se estaba metiendo, aparte de saber explicarnos al resto de la gente en donde nos íbamos a meter.

Al igual que Fahrenheit, Heavy Rain parecía un juego de amor y odio. Un juego al que le sacas 100 horas de juego o que simplemente no quieres ni regalado.

Como he dicho, la idea que nos hicimos y que el público en general se hizo sobre Heavy Rain fue una especie de aventura gráfica con tintes de acción. Una barullo de QTE en donde a veces participábamos. Nadie sabía hasta qué punto la cosa era divertida o jugable. Cage publicitaba el tema de diferentes formas. Lo que ayer era un juego ahora era una película y lo que antes fuera una aventura gráfica ahora se convertía en un thriller interactivo, creando un nuevo género. Ni Cristo sabía que se estaba gestando en Quantic Dreams.

La información fue poco concisa, los medios nunca supieron de qué trataba todo aquello del asesino de origami, que era lo bueno o lo malo de Heavy Rain. Lo único destacable a primera vista era que se veía de lujo.

Salió la demo y todos esperaban salir de dudas. Probarla era imprescindible para aquellos interesados e incluso los fans más acérrimos desconfiaban de todo el tinglado. Una vez machacada hasta la saciedad, las opiniones volvieron a dividirse en aplausos y abucheos. Lo peor de todo es que aun no se sabía de qué iba el Heavy Rain ese.

Mi primera impresión fue que la tontería de los QTE le pasaría factura. Imaginaba que en algún punto el juego se volvería interesante y dejaría de sostenerse en pulsar botones al ritmo de la acción. Pero no hubo nada de eso. El destino de Heavy Rain me parecía cada vez más cercano al de Ninja Blade que al de Fahrenheit.

Poco a poco la historia y el guión empezaron a cobrar fuerza. La cosa se ponía interesante, ya que los QTE no se ceñían a esquivar puñaladas traperas y dar tollinas de canto, no,  había algo más. El juego empezaba a interesarme, se traían algo nuevo entre manos.

Finalmente salió el juego y pude comprobar poco a poco como es el señor Heavy Rain. La conclusión a la que llego es que la gente no estaba preparada, al igual que tampoco lo estaba para Fahrenheit. Quizá dentro de unos años Heavy Rain se considere una obra maestra.

Por ahora quizá pase sin pena ni gloria. De momento está vendiendo bien, así que no parece que tanta gente lo rechace. Me alegro porque eso indica que estamos evolucionando como público.

Volviendo a lo anterior, David Cage nunca supo que vendernos. Imagino que su mayor duda estaba entre mentirnos con un juego de acción diferente, o decirnos la verdad y admitir que Heavy Rain es una película interactiva (lo que hizo a escasas semanas de su salida).

¿Es algo malo? En absoluto, lo peligroso es cuando confundes al personal y les dices que van a jugar un thriller (que esto suena como a acción, tiros y violencia desenfrenada), una aventura gráfica, un juego de acción, una película y a la vez un género nuevo que nunca se ha visto. Ahora meteros en el pellejo de una persona que está interesada en el juego ¿Con que sensaciones se queda? Lo vea por donde lo vea ese juego le decepcionará en menor o mayor medida.

Por otra parte, Quantic nos ha regalado una pieza única y original. Heavy Rain es un soplo de aire fresco que poca gente está dispuesta a aprovechar. Un alto porcentaje del público sigue esperando más de lo mismo y no va a conceder una oportunidad a esta preciosa película interactiva.

Mi deber no es convencer a nadie, pero si podéis, darle una oportunidad a Heavy Rain. Yo lo miraba de lejos con resquemor y mirad ahora. He visto la luz. Y como quema.

Saludos.